Los whippets y los galgos tienen una forma de cuerpo muy particular que puede complicar el ajuste del arnés. Su pecho puede ser profundo y ancho, mientras que la cintura se estrecha mucho detrás de la caja torácica.
Esto significa que un arnés puede verse seguro por delante y aun así quedar demasiado suelto más atrás. El mejor ajuste se consigue midiendo con cuidado y comprobando el arnés en movimiento, en lugar de elegir solo por raza o peso.
Por qué una cintura estrecha cambia el ajuste del arnés
Muchas tablas de tallas de arnés se basan sobre todo en el contorno del pecho. Es útil, pero un lebrel de pecho profundo puede tener una medida de pecho grande en comparación con el resto del cuerpo.
Una vez puesto el arnés, hay que comprobar si la correa trasera se puede ajustar lo bastante cerca del cuerpo más estrecho sin quedar apretada.
Mide la parte más ancha del pecho
Coloca la cinta métrica alrededor de la parte más ancha de la caja torácica, normalmente justo detrás de las patas delanteras. Manténla nivelada alrededor del cuerpo.
Usa esta medida como punto de partida para elegir la talla. Después compara el rango de ajuste completo, porque la forma de la cintura puede requerir un ajuste más fino.
Comprueba si hay huecos detrás del pecho
Mira el arnés desde arriba y de lado. Un hueco muy grande detrás de la caja torácica puede permitir que el arnés gire más de lo previsto.
Ajusta poco a poco hasta que la correa siga el cuerpo dejando un espacio cómodo por debajo.
No aprietes de más el pecho para arreglar la cintura
Si la zona trasera queda suelta, apretar todo el arnés puede crear presión en la parte delantera sin resolver el problema real.
Usa los puntos de ajuste disponibles de forma independiente para que la parte delantera y la trasera queden donde deben.
Mantén los hombros libres
Los whippets y los galgos tienen un movimiento de patas delanteras largo y visible. Eso hace fácil observar si el arnés interfiere con el hombro.
Haz caminar a tu perro a ritmo normal y míralo de lado. Las correas delanteras no deben cruzar la articulación del hombro en movimiento.
Comprueba la parte delantera cuando tu perro baja la cabeza
Los lebreles suelen bajar mucho la cabeza al olfatear. El arnés debe quedarse sobre el pecho en lugar de subir hacia la garganta.
Si sube, revisa juntos los ajustes del cuello y del pecho.
El pelo corto facilita inspeccionar el ajuste
Como los whippets y los galgos suelen tener el pelo corto, se ve con claridad la posición de las correas. Aprovéchalo para comprobar si las correas quedan planas contra el cuerpo.
Busca pliegues, giros o herrajes que queden justo contra zonas en movimiento.
Comprueba el arnés en los giros
Un cuerpo esbelto puede permitir más rotación si el arnés no está equilibrado. Camina en un pequeño ocho o en dos círculos en direcciones opuestas.
El arnés debe mantenerse razonablemente centrado sin dar vueltas alrededor del cuerpo.
Ten en cuenta la forma estrecha de la cabeza y del cuerpo
Los lebreles son conocidos por tener proporciones corporales distintas a las de muchos otros perros. Si tu perro tiene antecedentes de escaparse hacia atrás del equipo, presta especial atención a un ajuste seguro y, si hace falta, consulta con un profesional cualificado qué equipo de paseo es adecuado.
Nuestro artículo sobre cómo evitar que un perro se escape del arnés hacia atrás recoge comprobaciones generales de ajuste para esta situación.
Qué tan apretado debe estar el arnés
Quieres el arnés lo bastante cerca para que sea estable, pero sin apretar contra las costillas. Como punto de partida, debes poder deslizar un par de dedos bajo las correas.
Compruébalo en más de un punto, porque el cuerpo se estrecha rápidamente detrás del pecho.
Qué arnés de UNBORINGBYPIP puedes usar
Nuestro Arnés en Y acolchado tiene cuatro puntos de ajuste, acolchado suave y la parte delantera en forma de Y. Los puntos de ajuste te ayudan a adaptar el arnés a perros cuyo pecho y cintura difieren considerablemente.
Elige siempre según las medidas de tu perro y no des por supuesta una talla por el nombre de la raza.
El movimiento es la prueba final del ajuste
Cuando las correas se vean bien, deja que tu perro camine, gire, olfatee y cambie de ritmo. Observa si el arnés se mantiene en su sitio y si las patas delanteras se mueven con naturalidad.
Si el arnés se mantiene centrado, lejos de la garganta y sigue el cuerpo sin grandes huecos, el ajuste va por buen camino.