Más kilómetros no significan automáticamente un mejor paseo. Si quieres hacer rutas más largas, ir aumentando poco a poco suele ser mucho más inteligente que pasar de repente de un paseo corto alrededor de la manzana a medio día en la calle.
Empieza por lo que tu perro ya conoce
Usa la duración habitual de tus paseos como punto de partida y auméntala gradualmente. La edad, la salud, la forma física y el tipo de cuerpo pueden influir en lo que es adecuado.
Fíjate en tu perro, no solo en la app de rutas
El ritmo, la postura y el comportamiento te dicen más que el número de kilómetros de tu móvil. Para o acorta el paseo cuando tu perro esté claramente en apuros.
Presta atención al tiempo y al terreno
El asfalto caliente, el calor, las superficies resbaladizas y el terreno irregular cambian el esfuerzo de un paseo. Ajusta la distancia y el ritmo en consecuencia.
Las pausas forman parte del paseo
Un paseo más largo no tiene por qué ser una marcha continua. Olfatear, beber y descansar un poco forman parte de él.
¿Cuándo es buena idea pedir consejo personalizado?
Para un perro joven, un perro mayor o cuando hay problemas médicos, el consejo personalizado de un veterinario es más adecuado que una regla general de distancia encontrada en internet.
No conviertas los paseos más largos en una prueba de rendimiento. Concéntrate en un equipo cómodo y en que el paseo siga siendo agradable para los dos.